Secretaria de Infraestructura del Estado de Puebla
Morelos Matlala, Municipio de Huaquechula, Puebla.
Restauración y Consolidación Estructural del Acueducto de Matlala (2da. Etapa)
El Acueducto de Matlala constituye una infraestructura hidráulica histórica construida mediante un sistema de mampostería de piedra y arquerías de medio punto, cuya función original fue la conducción de agua entre distintos puntos de la región. Arquitectónicamente se encontraba conformado por un cuerpo central estructurado por contrafuertes que soportaban arcadas superpuestas, generando una secuencia rítmica de arcos que estructuraban los cuerpos laterales del acueducto.
A consecuencia del sismo del 19 de septiembre de 2017, el inmueble sufrió daños estructurales significativos que ocasionaron la pérdida del cuerpo central y el colapso parcial de diversas arquerías, afectando de manera importante la estabilidad estructural del conjunto. Como resultado de estos daños, se registraron desprendimientos de mampostería, fracturas estructurales en los muros y disgregación de juntas, además de la presencia de vegetación parásita que aceleró el deterioro de la fábrica.
Durante la primera etapa de intervención se realizaron trabajos de rehabilitación en el cuerpo ubicado del lado izquierdo del acueducto (observando hacia el norte). En esta segunda etapa de intervención se llevó a cabo la restauración del cuerpo lateral derecho, donde se identificaron faltantes estructurales importantes, entre ellos dos arquerías en el primer nivel y tres arquerías en el segundo nivel, además de una fractura estructural en el segundo cuerpo, pérdida de juntas en la mampostería y colonización biológica en diversos puntos de la estructura.
El proyecto de intervención se desarrolló bajo los criterios de conservación del patrimonio arquitectónico, priorizando el uso de materiales compatibles con el sistema constructivo original, así como técnicas tradicionales de restauración que permiten recuperar la estabilidad estructural del inmueble sin alterar su configuración histórica.
Los trabajos de restauración y consolidación estructural se ejecutaron principalmente en:
Las intervenciones contemplaron acciones de apuntalamiento, liberación, consolidación estructural, integración de elementos faltantes, aplicación de acabados tradicionales, limpieza final y manejo de materiales y escombros derivados de la obra.
La intervención inició con la ejecución de trabajos preliminares orientados a la estabilización del inmueble y preparación de las áreas de intervención. Para ello se realizó el trazo y nivelación del terreno para el desplante de las estructuras necesarias para la reconstrucción de las arquerías, así como el despalme manual del terreno hasta una profundidad aproximada de 30 centímetros en materiales tipo I y II.
Posteriormente se procedió a la instalación de sistemas de apuntalamiento y cerchas temporales destinados a garantizar la estabilidad estructural durante la reconstrucción de los arcos de medio punto. Dichas estructuras auxiliares se ejecutaron mediante un sistema conformado por triplay de 16 mm, vigas de madera de 16" x 8", polines de 4" x 4", barrotes de 2" x 4", arrastres, madrinas, patas de gallo, contraventeos, cuñas y elementos de unión, permitiendo reproducir la geometría de los arcos de 5.33 metros de claro entre piernas y 8.60 metros de altura, así como asegurar su correcta ejecución durante el proceso constructivo. Estos trabajos se realizaron a alturas que alcanzan hasta los 20 metros.
Una vez estabilizada la estructura se llevaron a cabo trabajos de liberación y saneamiento de la fábrica de mampostería, con el objetivo de retirar materiales deteriorados y preparar las superficies para su consolidación.
Entre las actividades realizadas se incluyó la erradicación de flora parasitaria que había colonizado los muros del acueducto. Este proceso consistió en el arranque manual de raíces y la aplicación de soluciones biocidas mediante aspersión, compuestas por peróxido de hidrógeno, cloro y bórax, permitiendo eliminar microorganismos y evitar su reaparición.
Paralelamente se efectuó la liberación controlada de mampostería fracturada o con pérdida de cohesión, mediante el retiro manual de piezas de piedra o tabique de barro dañadas por efecto del sismo. Estas labores se realizaron con golpe suave y rasante utilizando cincel y maceta, siguiendo cuidadosamente la trayectoria de las grietas para evitar afectar las zonas estables de la estructura. Asimismo, se retiró manualmente todo material suelto presente en las juntas y superficies de los muros.
La fase principal de intervención consistió en la consolidación estructural e integración de los elementos arquitectónicos faltantes, con el objetivo de recuperar la continuidad mecánica y estabilidad del acueducto.
Para ello se realizaron trabajos de integración de mampostería de piedra braza, reforzada mediante la colocación de grapas de laja de cantera gris de 0.60 x 0.40 x 0.10 metros, colocadas a intervalos aproximados de 0.70 metros en las aristas estructurales, permitiendo mejorar el comportamiento monolítico de los muros.
El asentamiento de la mampostería se realizó utilizando morteros tradicionales de cal y arena en proporción 1:3, elaborados con cal en pasta añeja, a los cuales se adicionaron resina acrílica diluida al 10% y mucílago de nopal al 30%, con el fin de mejorar la adherencia, plasticidad y comportamiento mecánico del mortero. Asimismo, se incorporó fibra sintética de polipropileno como refuerzo secundario, con una dosificación aproximada de 600 gramos por metro cúbico, para reducir la retracción y minimizar la aparición de fisuras.
De igual forma se realizó la integración de arcos con muros de mampostería de tabique de barro recocido de 6 x 12 x 24 centímetros y 54 centímetros de espesor, los cuales fueron asentados con mortero de cal-arena en proporción 1:3, respetando el sistema constructivo original del inmueble.
Finalmente se ejecutó la reintegración de juntas aparentes en los muros mixtos de piedra y tabique mediante mortero de cal-arena en proporción 1:1, aplicado manualmente con espátula, logrando recuperar el acabado original de la fábrica.
Con la ejecución de los trabajos de restauración fue posible recuperar la estabilidad estructural del cuerpo lateral del acueducto, reintegrar las arquerías faltantes y restablecer la continuidad arquitectónica del conjunto. La intervención permitió consolidar la fábrica histórica mediante técnicas tradicionales de restauración y el uso de materiales compatibles, mejorando al mismo tiempo su comportamiento estructural y garantizando la preservación del Acueducto de Matlala como un elemento representativo del patrimonio histórico de la región.